The Beemine Lab
E-commerce de productos pioneros en dermocosmética y bienestar.
UX
Mi rol en el proyecto
Diseño de la experiencia de usuario (UX). Auditoría del UX existente y redefinición de la arquitectura de la información. Diseño de la jerarquía de contenidos y del recorrido del usuario a lo largo de la plataforma.
The Beemine Lab, una de las primeras empresas biotecnológicas españolas en desarrollar productos para la salud y el bienestar a base de cannabis (CBD) combinados con otros principios naturales como la miel, utilizaba su canal digital como principal espacio de comunicación, educación y venta directa.
El objetivo del proyecto no era una optimización puntual del e-commerce, sino replantear la experiencia desde una perspectiva de UX que permitiera comprender con claridad qué es Beemine, para qué casos es relevante y por qué es una opción fiable, sin trasladar a la plataforma la complejidad técnica, científica o legal inherente al producto.
El reto
Éste residía en cómo el valor del producto se traducía en una experiencia comprensible y orientada a la decisión.
El análisis inicial evidenció un desajuste entre las motivaciones reales de los usuarios y el enfoque de la plataforma. Mientras la mayoría accedía buscando soluciones relacionadas con el sueño, la ansiedad, el dolor o el bienestar general, la experiencia no siempre facilitaba una conexión directa entre esas necesidades y una propuesta clara de producto, generando fricción y pérdida de orientación.
A este desajuste se sumaban factores críticos: un producto sujeto a prejuicios, una elevada necesidad de generar confianza y un uso mayoritario del canal móvil, donde la jerarquía del contenido y la claridad del mensaje resultan determinantes.
Desde UX, el riesgo era construir una experiencia excesivamente densa o, por el contrario, demasiado simplificada, incapaz de resolver dudas clave. El desafío consistía en diseñar un recorrido progresivo que equilibrara claridad, profundidad y rigor, permitiendo al usuario comprender, confiar y decidir sin fricción innecesaria.
Análisis
El punto de partida fue una auditoría de usabilidad orientada a identificar fricciones reales en la comprensión, la orientación y la toma de decisiones a lo largo del recorrido.
El análisis mostró que la fricción no se producía en un punto concreto, sino de forma acumulativa. La experiencia exponía demasiada información desde fases tempranas, sin una jerarquía clara ni una progresión comprensible, dificultando identificar rápidamente si Beemine era relevante para una necesidad específica.
Se detectó una desconexión entre la intención de entrada del usuario y la organización del contenido. Necesidades claras no encontraban un camino directo hacia soluciones comprensibles, obligando al usuario a realizar un esfuerzo cognitivo innecesario y aumentando la sensación de incertidumbre.
La auditoría puso de manifiesto una falta de elementos consistentes de confianza a lo largo del recorrido, lo que en un producto sensible amplificaba las dudas y ralentizaba la toma de decisiones.
De forma transversal, el análisis evidenció la necesidad de simplificar sin empobrecer: no reduciendo contenido, sino reorganizándolo para mejorar claridad, progresividad y legibilidad, especialmente en contextos de uso móvil. La experiencia funcionaba más como un contenedor de información que como un sistema de orientación.
Proceso y decisiones de diseño
El proceso de trabajo se planteó desde una perspectiva claramente orientada a la experiencia, entendiendo que el principal desafío no era añadir nuevas capas de funcionalidad, sino reorganizar y dar forma a lo existente para reducir complejidad y mejorar la comprensión.
A partir del análisis, el foco se desplazó de una lógica centrada en el producto a una lectura basada en las necesidades reales del usuario. Esto implicó repensar cómo se presentaban los beneficios, cómo se accedía a la información y cómo se acompañaba al usuario en su proceso de decisión, priorizando siempre la claridad y la progresividad.
La experiencia se concibió como un sistema de orientación, donde cada elemento debía cumplir una función clara: ayudar a identificar la necesidad, contextualizar la información relevante y facilitar el siguiente paso. La simplificación se entendió como una estrategia de orden y jerarquía, no como una reducción de contenido ni de rigor.
La confianza se trabajó de forma transversal, tanto desde el contenido como desde la coherencia general de la experiencia, incorporando criterios de claridad, consistencia y calidad visual a lo largo del recorrido.
Dado el uso mayoritario del canal móvil, las decisiones de diseño incorporaron una lectura mobile-first desde las primeras fases, evaluando jerarquías, densidades de información y puntos de entrada para asegurar una comprensión rápida del valor de la propuesta.
Resultado
El resultado fue una plataforma más clara, coherente y alineada con las expectativas reales de los usuarios, capaz de reducir fricción en la comprensión del producto y facilitar una toma de decisiones más fluida en un contexto sensible y complejo.
El nuevo planteamiento consolidó una base sólida para la mejora de la conversión, al alinear experiencia, confianza y objetivos de negocio, y dejó preparada la plataforma para evolucionar de forma consistente y escalable en futuras iteraciones del ecosistema digital de Beemine.
Análisis, User Needs, Business Needs
Estructura, Wireframes